La Ansiedad por Separación

La ansiedad por separación es un problema bastante frecuente en la mayoría de los casos con solución  a largo plazo. El factor que desencadena este molesto comportamiento es el APEGO que el perro ha desarrollado por uno o varios miembros de la familia.

Como los  perros son animales muy gregarios es recomendable acostumbrarles tempranamente y paulatinamente a quedar solo. Me refiero a un tiempo razonable recordando que son seres sociales y necesitan vivir con su familia. Sobre todo para el cachorro que todavía por su edad no está preparado psicológicamente para estar demasiado tiempo solo y exponerlo a una situación de soledad excesiva sería contraproducente.

Cómo su nombre indica el perro muestra ansiedad por estar mucho tiempo separado de su Am@ que se ha ido o porque no tiene contacto visual con él/ella. Esta reacción es comprensible en la situación de un cachorro que descubre el mundo y que acaba de ser separado de su familia canina, lógicamente se apega a su nueva familia humana como único punto de confianza.

Con el tiempo si no se han tomado precauciones, el cachorro se convierte en un perro que probablemente va a desarrollar al mismo tiempo este apego ya que por su condición de animal doméstico es un ser dependiente de su familia humana y muchas veces es el propio Am@ quien necesita y crea esta dependencia.

En regla general, un perro que no ha aprendido a tener paciencia, no tendrá resistencia a la frustración y será más susceptible de padecer la ansiedad por separación entre otros problemas de comportamiento. También son más susceptibles de padecer la ansiedad por separación los cachorros separados de su camada a una edad temprana, con reacción exagerada hacia los ruidos fuertes y los perros que ya han sido abandonados o dejados en una guardería (mejor dejarlo donde lo podrán cuidar como un miembro más de la familia a personas de confianza y con experiencia).

La ansiedad por separación se puede desencadenar en el momento de una mudanza por el cambio de entorno que representa y en el cambio de rutina de la familia por ejemplo si dispone de menor tiempo para estar con él. También por una situación de miedo.

No significa que cualquier perro vaya a desarrollarla pero siempre es mejor prevenir que curar. Un perro puede fácilmente estar cierto tiempo solo y tranquilo, cada uno tiene su umbral de aguante en diferentes situaciones y superarlo puede significar que él entre en una crisis de estrés. De cualquier manera es mucho tiempo y muy aburrido dejar un perro solo más de 6 horas seguidas, la Cámara Furbo puede ayudaros.

La manifestación de esta circunstancia de ansiedad se puede dar aunque el perro está siendo acompañado por otro perro o gato o familiares porque siente esta emoción por un miembro de la familia en concreto.

Es una situación que no solo está padeciendo el perro sino también el mismo núcleo familiar, inclusive los vecinos por las propias manifestaciones del problema de comportamiento que son:

  • el perro sigue al Amo/a por la casa
  • antes de la salida del Amo/a el perro está ansioso o parece triste
  • a su vuelta, el perro está muy excitado (salta, ladra…)

Una vez solo:

  • destruye objetos en la casa (inclusive puertas y paredes)
  • y/o vocaliza (ladrido, aullidos, gemidos…)
  • y/o orina, defeca, vomita o saliva
  • o el conjunto de todo lo mencionado

Cualquiera de estas señales pueden aparecer desde el 1º minuto de la salida del Amo/a o al cabo de un rato o si se retrasa en la vuelta desde el momento en el que se ha pasado de la hora habitual de regreso.

Para prevenir este fenómeno, lo ideal es que tengas varios días libres en el momento de adquirir tu nuevo amigo para educarle obviamente y para acostumbrarle paulatinamente a estar solo. Hay que cuidar de no cometer el error de estar con él todo el tiempo y que luego él tenga que permanecer en soledad una vez que las circunstancias de la vida familiar han cambiado. Tampoco conviene hacerle caso a su petición, cuando tú no estas él tendrá sus carencias.

Foto de Karolina Grabowska: pexels.com/es-es/foto/animal-perro-mascota-mono-4197483/

Es sumamente importante evitar el apego excesivo, de allí la importancia de que el perro por muy joven que sea que no duerma en el dormitorio. También hay que acostumbrarle a estar solo poco a poco haciendo salidas cortas o dejándolo solo en otra zona de la casa, por tiempo de 3 a 5 minutos y aumentarlo hasta su nivel de tolerancia. Dejarle la radio o televisión puesta puede ayudar como cuando estas tú.

Lo ideal es que tu perro tenga su espacio propio en otra habitación o en caso contrario acostumbrarle suavemente a usar un trasportín o jaula, le da sensación de protección como en una guarida y aprende a relajarse. No olvides dejarle sus juguetes, el favorito puede ser tipo Kong rellenado de comida, se entretendrá y se relajará. Existen otros juegos de estimulación mental para ayudarle a llevar esta situación. Las flores de Bach y los aceites esenciales como la lavanda son un excelente apoyo emocional en esta situación.

Cuando te vas no es necesario darle “explicaciones” a tu perro (no las entiende), es mejor ignorarlo incluso despedirse de él bastante antes de la salida. También ayuda despistarle cambiando el ritual de salida o haciéndole creer que vas a salir. Si está en edad de pasear por la calle sácale antes de tu partida para que gaste su energía.

Y cuando tú regresas es mejor saludarle brevemente de forma neutra incluso ignorarlo para prestarle más atención una vez que esté bien tranquilo. Para algunos perros muy sensibles no hay que pasarse en ignorarlos porque aumentaría su ansiedad.

La ansiedad por separación es en la gran mayoría reversible pero el proceso puede ser muy largo y laborioso así que es aconsejable tomar previamente todas las precauciones posibles para el bienestar de ambos.

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