¿Te hace caso cuando le llamas?

 

He mencionado varias veces que la educación canina no es una opción sino que es imprescindible para prevenir comportamientos indeseables  ya que él es un ángel pero no es adivino y responde a sus instintos naturales.

Y aunque hablamos de educar al perro pasa también por educar a su amo quién tampoco ha nacido enseñado, para que aprendas a saber qué hacer para que tu perrete te obedezca.

La Educación cobra aun más importancia a la hora de llamarle ya que es cuestión de seguridad cuando saléis de paseo y vas a soltarle; O bien que se ha soltado solo.

Debes de practicar la llamada “VEN” ya dentro de casa y aun cuando lo llevas atado en la calle y enseguida premiarle cuando se acerca a ti. No vale enseñarle a lo lejos el premio cómo incitación, el perro simplemente debe responder a la llamada y hay que enseñárselo con un poquito de paciencia y voz alegre.

Una vez fuera y suelto evita llamarle solo cuando acaba el paseo, porque eso significa que le vas a poner la correa y os vais a marchar. Entre juegos y correteos lo vas llamando premiándole cada vez que acude y luego le dejas que continúe a su manera disfrutando libre. Es una forma de despistarle para así tener su atención siempre que le llames, solo que en algún momento toca ponerle la correa; Entonces hacerlo con calma, suavidad y premiando.

No es el momento para dar tirones de la correa o enfadarse porque ha tardado en venir sino todo lo contrario sea como sea, si ha venido por voluntad propia hay que felicitarle. Para conseguir su atención plena no le llames justo cuando está haciendo sus necesidades o está  oliendo algo o saludando un amigo.

Si no se lleva demasiado bien con otros perros, deberías anticiparte a los posibles encuentros atándole o mejor aún solucionar primero esta situación.

Previamente es necesario haber practicado el “ven” con una correa muy larga.

Cuando se pretende que el perro acude y va en dirección contraria, no hay que ir tras él para cogerle, porque lo más probable es que siga huyendo. Lo ideal es que nuestro amigo siga a su amo y no al revés así que lo que hay que hacer es marcharse y verás cómo él viene detrás.

Cuando el animal percibe que no se está pendiente de él, sino que debe seguir al dueño para no perderle la pista, cambia de actitud.

De cualquier manera solo debes soltarlo en áreas valladas o lejos de cualquier carretera aunque tu perro te obedece y acude a la llamada normalmente ya que sus instintos suelen ser más fuertes.

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